Por Arquitecto Carlos Sanabra
(www.candelariopatagonia.com)
Según el arquitecto y urbanista Kevin Lynch, la ciudad se puede comprender y experimentar a través de cinco elementos claves que forman la «imagen de la ciudad» en la mente de sus habitantes: hitos, senderos, bordes, barrios, nodos. Estos elementos no solo ayudan a la orientación, sino que también contribuyen a la identidad y significado que las personas atribuyen a su entorno urbano.
Desde esa perspectiva, no tengo dudas que el chalet Pujol es un hito de Madryn. Por su historia, por ser referencia de los pioneros patagónicos, por su arquitectura única en la ciudad, por su silueta urbana, por ser un sello de identidad madrynense. En ese sentido –y salvando las distancias de escala, tiempo y cultura- es comparable con la torre Eiffel de Paris o la Iglesia de la Sagrada Familia de Barcelona o el Coliseo Romano.
Lo que no es comparable es que mientras aquellos ejemplos cuentan su historia, a nuestro Chalet Pujol le obligamos a ser un museo del hombre y el Mar, un uso completamente inapropiado para su estructura edilicia y que condiciona negativamente las muestras de un museo de esas características.
Tampoco es comparable el entorno urbano entre aquellos ejemplos y el de nuestro Chalet Pujol.
Mientras aquellos gozan de un entorno apropiado de gran calidad urbana, el nuestro tiene un entorno descuidado, más bien baldío…de calidad urbana y de ideas.





