A mí me gusta comparar nuestras ciudades patagónicas no entre ellas, sino con aquellas que en el mundo mantienen los más altos estándares de calidad de vida para sus habitantes y a través de indicadores objetivos.
Su casco histórico es patrimonio de la humanidad, un tercio de su población son inmigrantes y tiene una renta anual por habitante aproximadamente 9 veces más alto que argentina.
Se destaca por ofrecer a sus habitantes un elevado nivel de calidad en las siguientes 10 categorías de análisis (de acuerdo al ranking Mercer del pasado año 2024):
- Seguridad de bienes y personas.
- Desarrollo económico.
- Desarrollo socio cultural.
- Servicios de salud.
- Niveles de educación.
- Servicios públicos y transporte.
- Espacios para el ocio y la recreación.
- Acceso a bienes de consumo.
- Acceso a la vivienda.
- Tratamiento del entorno natural.
¡Que interesante seria que tomáramos estas mismas 10 categorías de análisis para nuestras ciudades!





