Por Arquitecto Carlos Sanabra para www.candelariopatagonia.com
A mediados de la década de 1990 se recibe en el Municipio local el pedido formal para la construcción de un edificio con el fin de contribuir a la comprensión y a la protección del mar a través de una exposición que combinaría las técnicas más modernas de la interpretación ambiental con detalles artísticos y de elevado valor cultural.
La iniciativa generó amplia controversia en la Comunidad y muy especialmente en el ámbito político de entonces. En primer lugar porque se pretendía construir sobre un acantilado en el borde del mar contradiciendo prejuicios ambientalistas muy arraigados.
En segundo lugar porque era un esfuerzo absolutamente privado, lo cual contradecía otro prejuicio muy arraigado: al privado no le interesa invertir en temas de difusión cultural y ambiental que no le generen una rentabilidad inmediata. Y mucho más crecía la desconfianza cuándo se conoció que el origen de la inversión provenía de una empresa petrolera, actividad que despierta un tercer prejuicio también muy arraigado que asocia esa actividad económica a la contaminación del ambiente.
Tales prejuicios generaron entonces una gran resistencia al proyecto que solo cedió ante la firme y tozuda defensa del Intendente de entonces Don Victoriano Salazar y parte de su gabinete de gobierno, estableciendo dos claras y sencillas condiciones. Por una parte el terreno se cedería en Comodato, es decir no se resignaba la propiedad pública del predio y la segunda condición fue la elaboración de un estudio de impacto ambiental del edifico en el entorno. Ambas condiciones fueron cumplidas con responsabilidad y entonces el Ecocentro se erigió en la ubicación actual y con las calidades edilicias que le conocemos.
Para ello el privado invirtió 3,5 millones de dólares y los madrynenses tanto como los visitantes pudimos disfrutar desde el año 2.000 de una exhibición del más alto nivel en el mundo. Hoy –al expirar el tiempo del Comodato- ya no contamos con esa exposición. Tal vez, -visto desde la actualidad- la figura del Comodato impidió la continuidad de tal exposición. Pero nos queda el edificio al que tenemos que proteger y ponerlo en valor. Hasta aquí el ejemplo.
Ahora viene el contrapunto. En la fotografía que acompaña esta nota se puede observar un edificio en construcción ubicado en un terreno privado vecino al edificio del Ecocentro – inmediatamente al sur y sobre la playa- Surgen innumerables interrogantes. Por ejemplo:
- ¿Tendrá un estudio de impacto ambiental similar al del Ecocentro?
- ¿Tendrá las calidades edilicias y el impacto en la comunidad que tuvo y tiene el Ecocentro?
- ¿Ese es el modo de construir en Playa Kaiser?
- ¿Podemos imaginar esa construcción repetida hasta Punta Este?
- ¿Esa es la propuesta para el crecimiento de Madryn al sur?
- ¿Cuál es el plan para playa káiser?
- ¿Fue consultada la Comisión Asesora de Planeamiento del Concejo Deliberante?





