Por Arquitecto Carlos Sanabra para candelariopatagonia.com
La palabra improvisación esta habitualmente asociada a una creación artística, teatral o musical en tiempo real, sin preparación, guion ni ensayo previo. Se basa en la espontaneidad, la escucha activa, la aceptación de propuestas y la confianza para construir historias o música al instante, transformando errores, olvidos o acciones irresponsables en oportunidades creativas.
Pero en nuestras ciudades no debe ocurrir la improvisación. Por el contrario, nuestras ciudades deben ser el fruto de la razón y no del azar, ordenadas y accesibles a sus habitantes.
La improvisación en urbanismo genera crecimiento urbano descontrolado, altos costos económicos por correcciones, inseguridad jurídica y fragmentación social y espacial. Es fácil identificar en la ciudad el resultado de la improvisación: asentamientos informales en zonas de riesgo, miles de enganchados a las redes de servicio, sin factibilidad para nuevos consumos, cortes en la prestación de servicios y siempre con la permanente falta de planificación a largo plazo.
Cuando el Urbanismo está ausente, el deficiente manejo de las ciudades hace que la improvisación y los hechos fortuitos produzcan repercusiones negativas puntuales o generalizadas, a veces en barrios y a veces en toda la ciudad.
Esa escasa valoración del Urbanismo contribuye a fortalecer la dificultad de modificar las inadecuaciones sectoriales y a resolver las contradicciones intersectoriales en los asentamientos humanos. Ello se refleja tanto en lo existente como en la generación de patrones para la evolución urbana, al crear rigideces que, como en un círculo vicioso, favorecen la posibilidad de otras improvisaciones, en un proceso creciente de caos urbano.
La improvisación sale cara. Sale cara en tiempo, en recursos y en credibilidad institucional. Gobernar no puede convertirse en un ejercicio permanente de ensayo y error.
Frente a los problemas y urgencias de la ciudad, la pregunta es evidente: ¿por qué no se estudian antes? ¿Por qué no se planifican las alternativas antes de comunicar decisiones que afectan a toda la ciudad?
Y ninguna unidad ejecutora puede reemplazar el conocimiento profesional y académico del urbanismo para atender los problemas urbanos que género la improvisación sostenida durante años y años.





