Por Arquitecto Carlos Sanabra.
(www.candelariopatagonia.com)
Atento a esa realidad resulta conveniente explorar otras formas de brindar servicios mediantes fuentes alternativas y/o criterios diferentes de generación y distribución.
La idea general aceptada hasta ahora es producir el servicio (energía eléctrica, agua) en un punto determinado del territorio y luego mediante kilómetros de redes de distribución acercarlo a los lugares de consumo. En el caso de la red de saneamiento cloacal el proceso se concibe en forma inversa, es decir hay una extensa red que colecta el efluente cloacal y luego es elevado 130 metros de altura hacia el lugar de tratamiento y disposición final. Algo similar ocurre con la recolección de residuos domiciliario.
En los últimos tiempos, gracias al desarrollo tecnológico y a los nuevos modos de vida de la gente han aparecido otras fuentes de generación de energía (solar, eólica, etc.) donde el abastecimiento se concibe en forma puntual, es decir no hay necesidad de kilómetros de redes de distribución.
Del mismo modo se puede concebir a la ciudad como un conjunto de sectores puntuales para el abastecimiento de energía, de agua, para la colecta de efluentes cloacales y para la recolección de los residuos domiciliarios. Esto significa por un lado la diversificación de la fuente de abastecimiento. Por ejemplo, el uso de la energía solar o eólica, la desalinización de agua de mar y su reutilización mediante diferentes tratamientos. Al mismo tiempo se pueden implementar estrategias eficientes de ahorro de los consumos.
El desafío en estos casos es como gestionar los servicios con esta idea general de descentralización de servicios para abastecer a sectores puntuales de la ciudad.
La opción resulta más que interesante en vista del fracaso de gestionar los servicios de la manera tradicional.





