Por Arquitecto Carlos Sanabra
(www.candelariopatagonia.com)
¿Cuántos habitamos nuestra ciudad? ¿Cuántos por rango de edad? ¿Cuántos por barrio? ¿Cuántos puestos de trabajo genera cada rama de actividad laboral? ¿Cuántos M2 de verde tiene la ciudad y cuanto por barrio? ¿Cuántas calles están pavimentadas? ¿Cuántos vecinos usan el transporte público? ¿Cuántos M2 de construcción se aprueban por año y cuantos M2 se construyen sin permiso municipal? ¿Cuántos son los enganchados a los servicios y cuánto consumen? ¿Cuántos vehículos particulares circulan por la ciudad?
Esas respuestas permiten tomar decisiones responsables tanto en el ámbito público como en el privado de la ciudad. Pero además le permite al vecino común conocer en detalle la Comunidad de la cual es parte y contribuye a construir diariamente.
Brindarla es un deber específico de la administración de la ciudad, es decir de la administración municipal. Para ello –entre otras razones- los vecinos contribuyen con sus impuestos y con ellos pagan el funcionamiento de la administración y los sueldos de sus funcionarios y empleados.
En definitiva, la información urbana de calidad y disponible es a la salud de la ciudad lo que son los estudios médicos para la salud de un paciente.





