ARQ. SANABRA: Ordenamiento urbano 2050. El caso de Pinamar
El actual gobierno municipal de Pinamar presentó en el inicio de este año un plan de ordenamiento urbano y territorial denominado Pinamar 2050 que define la hoja de ruta para su desarrollo en las próximas décadas.
El objetivo central del Plan es impulsar un crecimiento sostenible en los ámbitos social, económico, turístico y ambiental, priorizando una mejor calidad de vida, la planificación adecuada de infraestructura y servicios, y la preservación -además de la puesta en valor– de los recursos naturales y paisajísticos.
El área de proyecto del Plan abarca la totalidad del partido –que incluyen las ciudades de Cariló, Valeria del Mar, Ostende y Pinamar- en una clara muestra de acertada mirada integral de la región a la hora de planificar.
El proyecto distingue distintas etapas de avance, resaltando las siguientes fases:
La primera fase -que ya se concretó- consistió en obtener un certero diagnóstico urbano y territorial.Para lo cual se llevaron a cabo estudios sobre el territorio y la sociedad, para conocer mejor la situación urbana tanto como las necesidades y demandas de la Comunidad. Este trabajo fue posible concretarlo gracias a un convenio con la Facultad de Arquitectura y Urbanismo de la Universidad Nacional de La Plata, que aporto información clave para el proyecto.
La segunda fase que está actualmente en implementación, contempla la formulación de un plan de ordenamiento urbano y territorial integral. Tiene 3 puntos claves para alcanzar: la definición de objetivos y lineamientos, la definición del modelo de ciudad que se quiere lograr y los programas y propuestas de acciones concretas a ejecutar.
La tercera fase está reservada a la definición de normas y regulaciones que van a orientar la acción de los particulares en el área del proyecto, en orden a las definiciones alcanzadas en la segunda fase y buscando un desarrollo urbano equilibrado, organizado y sostenible.
La cuarta fase del proyecto busca garantizar el equilibrio entre el crecimiento urbano y la protección del ecosistema costero, mediante programas de control de temas tales como la calidad del ambiente, el uso responsable de los recursos naturales y la reducción del impacto ambiental. Periódicamente las conclusiones que surjan de tales programas estarán contenidas en un informe hídrico y otro medioambiental de carácter público.
La iniciativa del Municipio de Pinamar debiera por lo menos hacernos reflexionar. Madryn no crece bien. Los problemas urbanos se agigantan y se expresan en infraestructuras colapsadas, legislaciones anacrónicas, trámites burocráticos irracionales, obstáculos múltiples a nuevas ideas de desarrollo, ausencia de un horizonte de ciudad organizada, carencia de un modelo de ciudad futura a la cual aspiramos los madrynenses…en fin, el futuro urbano aparece incierto.
Tal vez mirarnos en el espejo de otras ciudades costeras que están trabajando para tener un horizonte de ciudad planificada resulte una buena idea.
