ARQ. SANABRA: ¿Cuánto más grande mejor? El tamaño de las ciudades
Por Arquitecto Carlos Sanabra
Es un lugar común que nuestros políticos -y todo su sequito de acompañantes- cuando se expresan sobre el tamaño de las ciudades, pretender que la suya sea cada vez más grande.
A veces no pueden sostener que la suya es la más grande, entonces aceptan que es la segunda mas grande.
Parece como si el tamaño fuera un indicativo de su éxito y, sobre todo, de su poder. De forma que todo el mundo parece estar de acuerdo en la afirmación de que es bueno que “su ciudad” sea cada vez más grande.
Pero el tamaño no hace a la calidad de vida de sus habitantes, ni asegura un funcionamiento más eficiente ni garantiza que sea más gobernable.
Mucho más expuesta queda la debilidad de la pretensión cuando se observa la ciudad desde la perspectiva del territorio y el ambiente circundante, especialmente cuando se entiende que en estos tiempos hay que hablar de un sistema de ciudades en el cual cada una de ellas cumple un rol en una amplia red de alcance mundial. En esta red las ciudades se complementan y si bien compiten por atraer inversiones, una mirada inteligente coloca el acento no en la cantidad sino en la calidad.
Lógicamente, en esa red de ciudades nos encontramos con grandes ciudades, ciudades intermedias y ciudades pequeñas sin un límite preciso de cantidad de habitantes entre ellas ya que existen otros factores que deben considerarse. Pero en cada caso se podrá encontrar indicadores de calidad de vida particulares para sus habitantes. Obviamente en las grandes ciudades hay más probabilidades que se cuente con un teatro para presentar óperas y grandes espectáculos musicales, como contrapartida sus habitantes necesitarán un sistema de movilidad más complicado y más alejado de la naturaleza que en las ciudades pequeñas.
Pero el tamaño no hace la diferencia. En todo caso poner el acento en el crecimiento y el tamaño como un indicador de éxito urbano revela un prejuicio muy preocupante y un desconocimiento de la disciplina urbanística.
No hay que olvidar que en el ranking mundial de las ciudades que más crecen en su tamaño están las africanas. Las mismas que lideran el ranking mundial de las que ofrecen la menor calidad de vida a sus habitantes.
