ARQ. SANABRA: Casa Derbes, la pérdida mas profunda
Un edificio histórico se puede demoler en unas pocas horas. Luego se pueden buscar planos y fotografías del mismo y publicarlas. Se pueden colocar referencias históricas, llevar adelante paseos y recorridos turísticos por el sitio donde estaba emplazado. Incluso puede reconstruirse en el mismo lugar o en otro.
Pero la pérdida más importante suele ser invisible y es el conocimiento que lo produjo, los rituales cotidianos de sus habitantes, la significancia para la comunidad de la cual formaba parte, la red de relaciones de personas, oficios, saberes y costumbres que albergaba.
El edificio que se perdió por la demolición es solo la materialización física de esas ideas y modos de vivir irrepetibles en un su lugar y en su tiempo.
Pero claro, ¿si no está el edificio, como vamos a imaginar la atmosfera de esos ambientes penumbrosos de ventanas chicas con celosías?
¿Cómo vamos a imaginar un almuerzo familiar cotidiana o una celebración anual?
Cuentan que el General Peron en su época vacaciones, cuando estudiaba en el Colegio Militar y pasaba por Madryn en dirección a la casa de sus padres en Camarones, se acercaba a la Casa Derbes para visitar a las hijas del Capitan Leroux, quienes lo recibían en la galería de la casa que daba al mar. ¿Cómo podemos imaginar esas tertulias si la galería ya no está?
Cuentan que los muros originales eran de barro, gruesos de 45 y de 60 centímetros, pero no sabemos si habían sido construidos con adobes o apisonados con el sistema de tapia. El muro con la ventana sobre el frente sur era de ladrillo cocido con un dintel con forma de arco al estilo de las construcciones galesas del valle. Pero no lo podemos ver. Nadie nos podrá explicar en el lugar como se construyó, con que técnica, con que herramientas. No podremos imaginarnos si por esa ventana podía ver la famosa laguna Derbes o vigilar el movimiento de los barcos en el primer muelle de madera que había construido Gutyn Ebrill sobre la playa.
Tampoco podemos imaginarnos donde estaba ubicada la oficina de la Ayudantía de Prefectura donde tuvo asiento la primera autoridad nacional en nuestra ciudad.
En algunas fotografías históricas de la casa se observa la bandera argentina izada a un mástil. No podemos saber dónde estaba exactamente. Tampoco imaginarnos como transcurrieron en esos primeros tiempos las celebraciones nacionales.
¿Cómo sería el paso del ferrocarril visto desde la Casa Derbes en su camino al muelle de madera para el desembarco de mercaderías, materiales y pasajeros?
La casa Derbes se demolió y con ella no solo perdimos un edificio histórico…perdimos una oportunidad única para ganar conocimiento genuino, profundamente madrynense.
Pero no. Nuestra torpeza nos condena.
