En esta nueva entrega de Candelario Web en www.candelariopatagonia.com, el Arquitecto Carlos Sanabra reflexiona sobre lo que muestran las gestiones públicas a través de su imagen, y lo que realmente hacen como políticas públicas:
«Durante años y años muchos de nuestros líderes políticos –con la ayuda de buena parte de nuestros formadores de opinión pública- se han ocupado pacientemente de generar un enfermizo culto a su imagen.
De esa debilidad sacaron buen partido una enorme legión de oportunistas que medran alrededor del líder y los medios de prensa amigos que sostienen ese culto a cambio de –suponemos- sabrosas “pautas de publicidad”, celosamente ocultadas al vecino contribuyente.
Esa debilidad de ocuparnos solo por imagen nos ha contaminado sin duda y brota en prácticamente todas las manifestaciones de nuestra Comunidad. No importa si lo que hacemos, mostramos o decimos es verdadero o falso. Importa su imagen.
Así vamos armando una realidad irreal (valga el contrasentido), pura fantasía con pretensión de verdad, puro relato a fuerza de imágenes estereotipadas.
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Esta deformación de nuestra práctica política nos ha llevado a confundir lo que debe ser un liderazgo político con la imagen cautivante de un líder todopoderoso y creer que los problemas que padecemos lo va a resolver un “iluminado” con el simple ejercicio de colocar un voto en una urna cada cuatro años, en respuesta a las siempre variadas y muy imaginativas promesas para el bienestar del “pueblo”, imagen que siempre incluye todo lo bueno que Usted quiera ver.
Con el tiempo nos vamos acostumbrarnos a conformarnos con la imagen de la realidad. Ya no hablamos de la realidad sino de la “imagen” de la realidad.
La felicidad muy cerca.
Un delirio.»





