ARQ. SANABRA: El secreto de un tránsito ordenado
Por Arquitecto Carlos Sanabra para candelariopatagonia.com
Así como mediante las arterias y venas toman vida todas las partes del cuerpo humano, en las ciudades son las calles las que tienen esa responsabilidad (de esta analogía surge la denominación de “arterias” usada como sinónimo de “calles”).
Pero, las calles –como las arterias y venas- no son todas iguales. Cada una tiene una función propia, según el tipo de vinculación que establece. Veamos en el caso de Madryn. Una calle que vincule directamente los lugares de residencia con los de trabajo –como puede ser la Avenida Roca- tendrá un pico de circulación rápida en los horarios de ingreso y de salida del trabajo.
En cambio una calle que simplemente vincule lugares de esparcimiento y recreación–como puede ser el Boulevard Brown- tendrá una circulación de paseo de baja velocidad. En cambio, una calle que vincule los lugares de producción de bienes de exportación con el Puerto, -como puede ser la Avenida Kenneth Woodley- tendrá una circulación de vehículos de gran porte y peso, y habrá que considerar también la circulación de los vehículos de servicios que utilizan (grúas, montacargas, etc.).
Cada una requiere un tratamiento particular, cuyo resultado se expresa en determinados anchos de carriles de circulación, determinada señalización vial horizontal y vertical, determinados sectores para estacionamiento, determinado tipo de semaforización y una especial atención a la funcionalidad de cada una de ellas, en orden a lograr la mayor eficiencia de los diferentes movimientos de circulación.
¿Cuál es el secreto para lograrlo? Sencillamente, tener un carril de circulación adecuado para cada propósito, para lo cual será necesario clasificar las calles según el tipo de circulación al cual sirve y generar la cantidad de carriles necesarios, evitando la superposición de diferentes calidades de tránsito.
Para ello son necesarios estudios profesionales de origen destino de los viajes, medir la cantidad de vehículos en las horas picos, estimar la oferta de carriles de circulación, los cambios estacionales, etc, para cada una de las demandas de tránsito.
En verdad, el secreto del tránsito ordenado… no es tan secreto y la consecuencia es contundente: ¡la ciudad funciona más eficientemente y se evitan tantos siniestros viales!!!
