ARQ. SANABRA: Madryn, ¿una ciudad puerto invisible?
Por Arquitecto Carlos Sanabra para candelarioatagonia.com
Puerto Madryn nació en 1865 como el puerto de la colonia galesa. Esta es una historia conocida.
Tal vez menos conocido es que 21 años más tarde, fueron capitales ingleses los que consolidaron ese rol, sumando a la incipiente actividad portuaria el ferrocarril como medio de transporte asociado y la construcción de un nuevo muelle para permitir operaciones portuarias de mayor envergadura (el actual muelle Piedra Buena). A partir de entonces Madryn tuvo la mejor infraestructura portuaria del litoral patagónico argentino.
Luego de un auspicioso comienzo, la actividad fue declinando paulatinamente hasta que en 1961 -después de 71 años de funcionamiento- esa vinculación virtuosa se rompió al cerrar el ferrocarril por la falta de proyectos de desarrollo que sostuvieran su funcionamiento.
No obstante -y gracias a las bondades de nuestro Golfo Nuevo- la característica portuaria de Madryn permaneció y fue una de las razones que promovió unos años después la radicación de la planta productora de aluminio, iniciando con ello una etapa de crecimiento y desarrollo que aún no ha cesado.
Hoy Madryn tiene 2 zonas portuarias bien diferenciadas: una identificada como el muelle de cruceros frente al centro de la ciudad, asentada sobre el histórico muelle del ferrocarril y otra ubicada frente al sector de asentamientos industriales del aluminio y la pesca.
En todo el mundo los puertos han tenido una incidencia fundamental en la estructura y el funcionamiento urbano, impactando poderosamente en la economía, en la imagen y en la cultura de una ciudad.
Pero en los últimos 50 años la evolución del transporte marítimo como consecuencia de los avances tecnológicos ha dejado obsoletos muelles, edificios, instalaciones y espacios portuarios en muchas ciudades, lo cual género que áreas portuarias que perdieron utilidad funcional, fueran abiertas a nuevos usos, creandose nuevas actividades y oportunidades de desarrollo.
Al mismo tiempo la logística portuaria modifico usos y costumbres, lo cual favoreció el acercamiento de la Comunidad a las áreas portuarias descubriéndolas como un gran atractivo.
El mundo está lleno de ejemplos exitosos de esas transformaciones y de diferente escala. Puerto Madero en Buenos Aires es solo uno de ellos.
En Madryn nuestro puerto permanece rengo por la ausencia de una conexión ferroviaria de vinculación con la red logística nacional, mientras espera ser reconocida por los madrynenses, especialmente por nuevas ideas urbanísticas para afirmar nuestro carácter de ciudad portuaria.
Mientras tanto, en Madryn existe un potencial de ciudad puerto…por ahora invisible.
